• Oscar Yonda

El interés compuesto en los hábitos empresariales


El interés compuesto se puede definir como la capitalización continua de los retornos de una inversión.

En términos sencillos, cuando se aplica interés compuesto a una inversión, el valor sobre el cuál se calculan los rendimientos, se hace sumando el capital y los intereses del periodo anterior. Por el contrario, en una inversión con interés simple, los rendimientos de la inversión siempre se calculan sobre el mismo capital.


La diferencia entre los dos conceptos, la podemos visualizar en el siguiente gráfico.

En la inversión con interés compuesto, el capital crece a una velocidad exponencial, mientras que en la inversión con interés simple crece de manera lineal.


El interés compuesto lo podemos resumir en la siguiente expresión:

¡Mejorar sobre lo mejorado!

Este potente concepto lo podemos aplicar a nuestros hábitos empresariales.


Los hábitos empresariales son todas esas actividades que estamos acostumbrados a realizar desde que iniciamos hasta que terminamos nuestra jornada laboral todos los días y son en definitiva los que construyen los resultados que obtenemos.


Es habitual encontrar organizaciones con métodos administrativos y financieros con poca innovación o cambiando a una velocidad muy lenta, en contraste con la velocidad a la que avanzan los métodos en otras compañías y en el mundo.


Así como los métodos en las áreas comerciales, productivas y logísticas evolucionan de una manera impresionante, los métodos administrativos y contables deben cambiar a la misma velocidad para no convertirse en un cuello de botella en las organizaciones.


Innovar nuestros procesos administrativos y contables también se convierte en una ventaja competitiva.

Si mejoramos todos los días nuestros procesos, el crecimiento total se dará de manera exponencial, ya que cada día estaremos mejorando sobre una la versión mejorada del día anterior.

Se vuelve indispensable que todos los días nos formulemos y actuemos sobre preguntas fundamentales cómo:

  • ¿Cómo puedo mejorar mis procesos y la forma en qué hago las cosas?

  • ¿Cómo lo hacen otras personas o empresas?

  • ¿Por cuánto tiempo llevo haciendo las cosas de la misma forma?

  • ¿Cuáles avances tecnológicos están impactando los procesos administrativos y contables de las compañías en el mundo?

  • ¿Dónde puedo actualizar el conocimiento que tengo sobre los procesos de mi empresa?

El crecimiento de nuestros procesos administrativos y contables, se va a dar en la medida que tengamos incorporados en nuestro ADN un espíritu de curiosidad y de mejoramiento continuo.

Si queremos crecer, debemos soportar la incomodidad que genera aprender y aplicar cosas nuevas.